A comienzos del Siglo XX, las familias más adineradas abandonaron la ciudad a causa de la fiebre amarilla, y los recién llegados a Buenos Aires, ocuparan sus caserones, convirtiéndolos en conventillos. La población crecía día a día. Las viejas despensas que existían en esa época comenzaron a quedarles chicas.
Por ese motivo, José Ocantos promovió la construcción de un gran lugar, en el cual los vecinos tuvieran la posibilidad de realizar las compras más indispensables: el Mercado de San Telmo.
El espacio asignado para ello, fue un galpón situado en las calles Bolivar, Estados Unidos, Defensa y Carlos Calvo, correspondientes al barrio de San Telmo.
El mencionado galpón, desde el año 1893, hasta ese momento, alojaba alfarería, albergues y billares, sitios destinados al entretenimiento de la familia.
La firma Moliné Hermanos, estuvo a cargo de la construcción del Mercado de San Telmo. Tiempo después, se ocupó la familia Devoto.
Finalmente, se inauguró el Mercado de San Telmo el día 14 de Febrero del año 1897. Lo cual, sorprendió a mucha gente que habitaba el sur de Buenos Aires. El mercado le brindó gran actividad al barrio.

Inicialmente, el Mercado de San Telmo tenía puestos en los que se vendía carne, pescado, verduras, pan, flores, y también artículos de mercería.
En poco tiempo, el nuevo establecimiento comenzó a ser uno de los lugares preferidos de los vecinos del barrio de San Telmo.
Todos, en el Mercado de San Telmo, empezaban a conocerse: los puesteros, los clientes… Las compras que se hacían eran, en algunos casos, una excusa para poder conversar. En estas relaciones, se destacaba el valor moral, cultural, la camaradería…
A partir del año 1960, se empezaron a realizar restauraciones en el Mercado de San Telmo. Intentaron hacer varias reformas, y quisieron utilizarlo para otros fines, hasta fines del siglo XX. Sin embargo, con el paso del tiempo, los vecinos del barrio reconocieron el valor histórico con el que cuenta el Mercado de San Telmo.

A pesar de la enorme crisis económica que sufrió Argentina, a partir del nuevo milenio, el apogeo de los supermercados, de los shoppings, y la distinta forma de comprar que adoptó la gente en general, el Mercado de San Telmo logró perdurar, estableciéndose como uno de los lugares tradicionales que, aquellos a los que les guste conocer la cultura del viejo barrio de San Telmo, no pueden dejar de visitar.
Mercado de San Telmo:
Dirección: Bolívar y Carlos Calvo.
Horarios: De lunes a sábados, desde las 7:00 hasta las 13:00 horas, y desde las 16:00 hasta las 20:00 horas. Y los domingos, desde las 9:00 hasta las 14 horas.